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McLaren F1
Fernando Alonso ha firmado un contrato para pilotar en el 2007 con McLaren, el contrato es para tres años y Alonso cobrará 30 millones de euros la primera temporada, cifra que irá subiendo, 37 millones en el 2008 y más de 40 (45) en el 2009. De sus patrocinadores particulares cobrará 15 millones de euros.

McLaren, fundado en 1963 por Bruce McLaren (1937-1970), es un equipo de carreras automovilísticas con sede en Woking, Surrey, Reino Unido, que es sobre todo conocido como equipo de Fórmula 1, pero que ha competido también en las 500 millas de Indianápolis, y las 24 horas de Le Mans. Su nombre completo es actualmente Team McLaren Mercedes; el equipo es dirigido por Ron Dennis y es supervisado por McLaren Racing, miembro a su vez de McLaren Group.
McLaren es uno de los equipos más exitosos de la Fórmula 1; ha ganado más grandes premios que cualquier otro equipo, aparte de Ferrari y muchos campeonatos de pilotos y constructores.
| Historia Inicios |
Web oficial de McLaren: www.mclaren.com
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La espectacular fábrica de McLaren, es un exhibición de la potencia de un equipo puntero de la Formula 1.

El sueño de un mecánico
Paragon, la sede de MacLaren, la factoría que el próximo año será la nueva casa de Fernando Alonso, es un paraíso de arquitectura industrial y tecnología proyectado por Norman Foster.
Paragon es un delirio, un ejercicio de modernidad y tecnología, es el sueño de un mecánico, Ron Dennis, el hombre que pasó de apretar las tuercas de las ruedas de un McLaren con motor Cooper a comienzos de los 60, a ser el padre de una instalación casi insólita. Paragon es la nueva sede McLaren, un paraíso futurista.
Camuflado entre hectáreas de abetos de un espacio ecológico cerca de la antigua base de McLaren en Woking, el edifico fue ideado por el arquitecto Sir Norman Foster en un ejercicio de estilo que le ha servido para recibir el galardón al mejor diseño industrial del mundo en el año 2004. La edificación está bajo tierra, y los dos niveles superiores que son visibles tienen vista hacia un lago artificial, donde Ron Dennis quiere que sus ingenieros y técnicos miren mientras trabajan.
Dennis sufrió como mecánico y quiere dar mejor vida a los suyos. En la planta se incluye un club de salud, piscina, un restaurante y tiendas. Pantallas de plasma y tableros electrónicos a todo lo largo de la base, despliegan tiempos de las prácticas del equipo y coberturas durante los fines de semana de competición. Desde el lago que custodia al centro se producirá en breve energía eléctrica para abastecer al centro. Todo es futurista, incluida la indumentaria de riguroso negro que visten los empleados antes de ponerse una bata blanca si trabajan en determinadas áreas. Parece una secta.
En las oficinas, no existen cables visibles. Una nueva línea de mobiliario de marca McLaren ha sido colocada para esconder todos los cableados de computadoras, teléfonos... todo para que las 1000 personas empleadas por McLaren cumplirán tareas al genuino estilo Paragon.
Es el sueño hecho realidad de Ron Denis, copropietario de McLaren junto al jeque saudí Ojjen Mansoar --juntos manejan el 60% del capital-- y Daimler Crysler a través de Mercedes. McLaren es ahora la escudería más poderosa, cuando en la década de los 80 casi desaparece. Aquella crisis propició que Ron Dennis, propietario entonces del equipo Projet Four, de Fórmula 2, adquiriera las acciones de la viuda de Bruce McLaren (fallecido en un accidente tras fundar la escudería en 1966) y su socio Teddy Mayer y se erigiera en propietario de McLaren Cars. Bajo la tutela de Dennis, frío y perfeccionista en su papel de jefe de equipo, McLaren ha cosechado nueve títulos de pilotos, el primero de ellos a manos de Niki Lauda en 1984 y el último con Mika Hakkinen en 1999.
Fernando Alonso será la piedra angular sobre la que McLaren pivote su ambición de recuperar su racha de títulos rota por Schumacher y el asturiano en los últimos seis años. No tendrá que caminar mucho. A poca más de 100 kilómetros de Enstone, sede de Renault, se sitúa el bosque de abetos que custodia Paragon, como se conoce al McLaren Technology Centre, el centro de operaciones de la escudería dirigida por Ron Dennis. El diseño de esta maravilla vanguardista que costó 500 millones de euros y fue inaugurada por la Reina de Inglaterra y el duque de Edimburgo en mayo de 2004, fue un mano a mano entre Dennis y Foster.
Inversiones planeadas por los equipos de Formula 1 2006:
McLaren Mercedes 400 millones
Toyota 393 millones
Honda 382 millones
BMW Sauber 378 millones
Ferrari 329 millones
Renault 300 millones
Red Bull 201 millones
Williams 134 millones
Super Aguri 95 millones
Midland 76 millones
Toro Rosso 66 millones
La familia McLaren
Ron Dennis, inflexible y sobrio, dirige una escudería entregada a un régimen perfeccionista de trabajo Un antiguo ingeniero de misiles es el responsable del desarrollo del monoplaza de Fernando Alonso
Ubicado uno a 112 kilómetros del otro, los cuarteles generales de Renault, en Enstone, y de McLaren, en Woking, reflejan a la perfección la dispar filosofía que existe entre ambas factorías. La filosofía hippie que pinta de cuerpo entero el ambiente en el equipo francés frente a una escudería entregada a un régimen perfeccionista de trabajo, donde la victoria en las carreras es la cima de una pirámide empresarial de exclusivo negocio.
Siempre con traje italiano de perfecto tallaje, zapatos brillantes y poderoso maletín oscuro, Ron Dennis tiene 59 años, una fortuna personal de más de 220 millones de euros y luce una trayectoria gloriosa en la F-1. Este inglés de Woking, que dejó la escuela a los 16 años para convertirse en mecánico, heredó la escudería creada en 1963 por el piloto Bruce McLaren -la fusionó con su equipo Project Tour-, la ligó a importantes fabricantes como Ford, Porsche, Honda y Peugeot y, posteriormente, la unió a Mercedes para convertirla en un equipo poderoso.
Pero McLaren es algo más. Es una gran corporación, un entramado financiero puntero en nuevas tecnologías, como aviones, barcos o coches, pero que igual sirve caterings que fabrica material quirúrgico o produce películas -se prepara un film sobre la vida del fundador del equipo, papel para el que suena Tom Cruise, y en el que podría actuar el propio Fernando-.
Y al frente de todo ello un «detallista compulsivo», en palabras de su esposa. «Ella dice que estoy enfermo», ha contado más de una vez el propio Ron Dennis, condecorado por la reina Isabel II y loco por la estética. Una pasión que aplica a sus coches, a los ingenieros que maneja y hasta a sus pilotos. La perfección es su meta, también la pulcritud. Hasta límites insospechados, pero nadie puede negarle sus siete títulos de constructores y nueve de pilotos. Ni su capacidad de gestión.
Una habilidad que dejó patente hace poco más de un año. Fue cuando convenció a su compatriota Ian MacLaurin, consejero delegado de Vodafone, para que la multinacional de telefonía diera esquinazo a Ferrari y se subiera a las 'flechas' plateadas para formar un binomio inglés. ¿El precio? El acuerdo es confidencial, pero entre 50 y 70 millones de euros por año.
Dennis va en serio en todo lo que hace. Y quiere volver a ganar. Y para ello necesitaba a un campeón... Y dinero para su fichaje. Vodafone hizo posible esto último. También los acuerdos suscritos con el Banco de Santander -75 millones por cinco años- y, anteriormente, con la Mutua Madrileña. Aunque firmados por el propio Dennis, fue su mano derecha, Martin Whitmarsh, el que llevó el peso de las negociaciones.
La mano derecha de Ron
Este ingeniero mecánico de 48 años ocupa el puesto de director general de McLaren, equipo al que se incorporó en 1989 como jefe de operaciones. Con una notable experiencia en la gestión de empresas, ha sido el encargado de cerrar los acuerdos con los pilotos y los patrocinadores. Quienes le conocen, hablan de él como un negociador implacable.
Dennis y Whitmarsh forman el bloque duro de la escudería angloalemana. En todo caso, junto a Jonathan Neale, un especialista físico que comenzó su carrera en el campo de la defensa militar, pero que después se decantó, primero, por los jets privados, y, finalmente, por la velocidad. No se mancha las manos, pero, como director administrativo, vigila el cumplimiento de los plazos de desarrollo de los monoplazas.
El equipo directivo lo completa el presidente de Mercedes Benz Motorsport, Norbert Haug, con quien Dennis mantiene una relación tirante. Antiguo periodista y responsable del regreso de la casa alemana a la F-1 y de la alianza con McLaren, ha chocado con el inglés por el deseo de Mercedes de involucrarse más en el equipo. Es decir, de ampliar su presencia accionarial para atarle los brazos a Dennis. Pero éste ha respondido vendiendo el 30% de sus títulos -mantiene todavía otro 15%- a la empresa Bahrein Mumtalakat Holding Company para impedir que la empresa de motores adquiera la mayoría accionarial.
Sobrio, de normas estrictas, elegante e inflexible, Dennis siempre se sale con la suya. Quiso a un campeón a sus órdenes y ya lo tiene. Anteriormente ya lo hizo cuando se encaprichó con el proyecto de su nueva sede, con la firma de Norman Foster y un presupuesto de 350 millones que hizo temblar los cimientos de la empresa. Ahora, ingenieros, operarios y miembros del equipo se mezclan con obras de arte vanguardista que el inglés cambia cada cuatro meses.
Si el MP4/22 en un coche ganador, Alonso se llevará la gloria. Pero los otros héroes serán aquellos que se mueven lejos de la esfera pública, en la aerodinámica y el desarrollo técnico. Neil Oatley supervisa el desarrollo del chasis y de los componentes que inciden en la aerodinámica del monoplaza. Establece las especificaciones de los coches junto al director de ingeniería, Paddy Lowe, por cuyas manos pasa cualquier proyecto de envergadura. Por su parte, Mike Coughlan dirige al equipo de casi cincuenta diseñadores cuya prioridad es ganar unas décimas al cronómetro. Pero, sin duda, una de las primeras personas con las que ha empezado a trabajar Fernando ha sido Pat Fry, un antiguo ingeniero de misiles. Sobre sus espaldas una pesada responsabilidad: el desarrollo del coche del asturiano.
Junto a ellos cuatro, Ola Kaellenius, un sueco de 36 años designado director administrativo en el capítulo de motores. Es el máximo responsable en todo lo relacionado con el desarrollo de los propulsores de las 'fechas'.
Y en las carreras, lejos del Centro Tecnológico, también surgirán nuevos rostros. Dave Ryan coordina las actividades y logística de los mecánicos. Steve Hallam supervisa el trabajo de los ingenieros. Y Mark Slade fue el ingeniero de pista de Raikkonen y, posiblemente, sea el de Alonso este año.
Videos |
Presentación de McLaren en Valencia 2007 | |
| Aquí podéis ver un video documental sobre McLaren F1 | Video documental sobre la factoría de McLaren |