PROST VS. SENNA

LA FÓRMULA 1 A TU ALCANCE

La rivalidad sin concesiones

Corría el año 1984 cuando debutaba en la Fórmula 1 un joven brasileño con un futuro muy prometedor: Ayrton Senna, que había arrasado en la Fórmula 3 británica. Por entonces otro brasileņo, Nelson Piquet, dominaba en el Mundial, aunque acosado fuertemente por otros pilotos, especialmente por el galo Prost.

Senna se estrenó en la categoría en el Gran Premio de Brasil con un modestísmo Toleman-Hart. El gran público, sin embargo, no reparó en él hasta unas carreras más tarde, en Mónaco. Ese año la cita con más 'glamour' del calendario se vio tremendamente afectada por el clima. Bajo un intenso aguacero Alain Prost dominaba con claridad la carrera, pero por detrás el debutante Senna remontaba y remontaba marcando unos registros impresionantes. En la vuelta 31 de las 78 programadas, cuando Senna ya estaba a sólo siete segundos de Prost, el director de carrera, Jacky Icxx, decidió dar por acabado el Gran Premio debido al mal tiempo. La decisión de Icxx fue muy polémica, ya que se le acusaba de tener unas privilegiadas relaciones con Porsche, la marca que entonces motorizaba a los McLaren. Lo único que quedó claro al final es que Prost incluso salió perjudicado, ya que al no completarse la carrera sólo sumó 4,5 puntos (en vez de 9), menos de los que hubiera logrado completando segundo la totalidad de la carrera. Una circunstancia que sería decisiva en el devenir del campeonato, pues el francés se quedó a sólo medio punto del título mundial, que se llevó su compañero Niki Lauda.

Mientras Prost conquistaba dos mundiales (1985 y 1986), Senna lograba sus primeras victorias y poles, ya con la escudería Lotus. Pero no fue hasta 1988 cuando los caminos de los dos genios se volvieron a encontrar. Ayrton Senna fichó entonces por McLaren Honda, disponiendo así del mismo material que 'El profesor' Prost.

Ese 1988 McLaren arrasó en el Mundial, pues se impuso en 15 de las 16 carreras. Pero no todo fue felicidad en la escudería británica y pronto empezaron los roces. En el Gran Premio de Italia, el único que no se llevó McLaren (Ferrari hizo doblete), Prost organizó un revuelo de considerables proporciones al acusar a Honda de proporcionar a Ayrton motores mucho mejores que los suyos. El presidente de la FISA, el también galo Jean Marie Balestre, apoyó las reivindicaciones de Prost, algo que Senna nunca le perdonó. En medio de ese ambiente, Ayrton Senna acabó conquistando su primera corona mundial tras su victoria en Suzuka.

La temporada siguiente los roces se acabaron convirtiendo en una declarada enemistad a partir del Gran Premio de San Marino. Ante su abrumadora superioridad, Prost y Senna acordaron que el que llegara primero a la curva Tossa (tercera del circuito de Imola) no sería atacado por su compañero y ganaría la carrera. Prost partió desde la pole y pasó primero por Tossa, pero unas vueltas después la carrera se detuvo por un pavoroso accidente de Gerhard Berger en el tristemente célebre Tamburello. En la segunda salida, Senna estuvo más hábil y llegó primero a Tossa, ganando así la carrera y enfadando a Prost, que consideraba que la primera salida era la válida para su acuerdo previo a la carrera.

El climax llegó en el Gran Premio de Japón. El brasileño necesitaba ganar imperiosamente en las dos últimas carreras para arrebatarle el título a Prost, que marchaba en cabeza del Campeonato del Mundo. En Suzuka los dos marchaban pegados, con el francés por delante. Al llegar a la chicane Casio, Ayrton Senna intentó el adelantamiento y Prost le cerró en una maniobra muy sucia que, de abandonar el brasileņo, le daba el título. Pero Senna logró seguir y ganar la carrera. Sin embargo, en otra decisión controvertida y hasta inexplicable, los comisarios le descalificaron porque al volver a pista tras el accidente había cortocircuitado la chicane. Prost se hacía con la corona mundial.

La devolución de la moneda llegó el año después. Esta vez Prost, ahora en Ferrari, era el que necesitaba arrollar en los dos últimos grandes premios. Pero en Suzuka todo acabó muy pronto: en la primera curva Senna empotró su McLaren contra el Ferrari y así se convertía en campeón del mundo. Un galardón que repetiría un año después, aprovechando la salida de Prost de Ferrari.

Prost se tomó un año sabático en 1992, pero Senna no pudo evitar verse ampliamente superado por los arrolladores Williams Renault. Precisamente, la escudería Williams fichó a Prost para la temporada 1993, en la que el francés se alzó con su cuarto y último título mundial, ya que se retiró tras el Gran Premio de Australia. Una última temporada del francés que dejó algunos duelos espectaculares con el brasileño, como el que protagonizaron en Silverstone.

Williams contrató a Ayrton Senna para 1994. Pese a un mal arranque de temporada, el brasileño era el mejor piloto de entonces, y horas antes del Gran Premio de San Marino telefoneó a Prost. "Te empiezo a echar en falta", dijo Senna al francés, que entonces era comentarista de la TF1. Por desgracia, fue la última vez que hablaron, pues Ayrton Senna murió en aquella carrera, dejando atrás la rivalidad más enconada de la Historia de la Fórmula 1. Ambos se odiaban, pero a la vez se necesitaban.

Video resumen de los enfrentamientos entre Prost y Senna

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